JERONIMO TAMBIEN FUE UN GRAN GRAN CHAMAN

¿Quién fue el famoso indio americano Gerónimo?

 

Por : Martin Bayona

 

Nació en 1829 en Arizona, y su nombre verdadero era Goyahkla (“el que bosteza”) .

 

Nacido en Arizona en 1829, su verdadero nombre era Goyahkla («el que bosteza») , y fue un chamán de los apaches del Oeste, también llamados chiricahuas.  Pero, ¿por qué era conocido como el jefe Gerónimo? ¿Qué acontecimientos le convirtieron en un personaje distinguido?

Todo empezó cuando un grupo de militares mexicanos hizo una incursión al campamento apache donde habitaba con  sus iguales y asesinaron a todas las mujeres, niños y ancianos que encontraron a su paso, entre ellos su esposa y sus tres hijos. Aquel doloroso episodio hizo que Goyahkla jurase venganza eterna.

A partir de ese día, el indio fue convirtiéndose paulatinamente en una pesadilla para el ejército de México y los colonos del norte de Arizona, a los que atacaba y saboteaba de forma incansable. Además, siempre lograba escapar de quienes querían echarle de su tierra, riéndose a la par de aquellos que le tenían por hombre muerto.

Fue en mitad de este contexto cuando empezó a ser conocido como Gerónimo, puede que debido a los gritos de los mexicanos invocando a su patrón, San Gerónimo, mientras huían de las ofensivas del chamán.

En el año 1880 las tropas del gobernador militar de Sonora asesinaron a su esposa, a sus tres hijos y a su madre. Gerónimo juró entonces vengarse y se asoció con Cochise, el jefe de los apaches chiricahua. Juntos atacaron Sonora, donde murieron numerosos soldados mexicanos. En los años siguientes se sucedieron los ataques a diversas ciudades mexicanas.

 

Al morir Cochise, su padre, Naiche, proclamó a Gerónimo jefe de la tribu. No obstante, en 1884 se le obligó a ingresar en una reserva india. Gerónimo rechazó permanecer en ese pedazo de tierra árido y se marchó a México en 1885, acompañado de un grupo de guerreros entre los que estaban Chihuahua Mangas (hijo de Mangas Coloradas) y Nachez. A partir de entonces, iba y venía entre ambos lugares, arengando a su gente para que no aceptaran estar confinados en una reserva y vivir como prisioneros; protagonizando diversos ataques a convoyes y colonos en forma infatigable.

 

Lejos de conformarse con hacer la vida imposible a los mexicanos, también se cebó con el ejército norteamericano, protagonizando una década de fugas y persecucciones propias de una película de acción. Llegaron a perseguirle hasta 5.000 soldados norteamericanos y 3.000 mexicanos, y los periódicos le mostraban como el villano más temible y detestable de la nación.

Pero a pesar de su condición de líder también tenía otras cualidades al que le atribuyeron poderes de adivinación, clarividencia e interpretación de los signos de la naturaleza. De hecho, él mismo llegó a asegurar que no existía bala capaz de matarle, lo que hacía que los suyos llegasen a pensar en su posible inmortalidad.

En 1886, después de una fuga más de Gerónimo, en esta ocasión junto a aproximadamente una treintena de apaches más, se dio la orden de buscar y capturar a Gerónimo, enviándose 3000 soldados (la tercera parte del Ejército estadounidense de la época) y ofreciéndose una recompensa de 20 dólares estadounidenses.

Gerónimo fue encontrado en la Sierra Madre y luego de tratativas con el ejército de los Estados Unidos, decidió entregarse.

Tras rendirse y ser trasladado junto a 450 apaches a Florida y un año después a Alabama, fue reubicado en Oklahoma, donde se convirtió al Cristianismo y construyó su autobiografía.  Deseaba volver a Arizona, hasta el punto de pedir en persona al presidente Roosevelt que devolviese a su pueblo a su tierra natal, intento que resultó fallido.

 Seguidamente los apaches (tanto seguidores de Gerónimo como los que sirvieron al ejército estadounidense) fueron enviados al fuerte Marion, en Florida, EE. UU., en donde las condiciones de vida a que fueron sometidos causaron numerosas muertes por enfermedades, Gerónimo fue recluido en la prisión de Fronteras (Sonora), en donde se conservan valiosos recuerdos en el museo que hoy lleva su nombre, donde permaneció tres años. Transcurrido este tiempo, fue obligado por Estados Unidos a permanecer en una reserva india en Oklahoma, sin que tuviese la ocasión de ver de nuevo a su pueblo. Allí pasó los últimos años de su vida, teniendo que asumir lo que se llamaba por aquel entonces un «indio ejemplar», participando en un desfile presidencial y en la Exposición Universal de San Luis en 1904. En la Exposición Panamericana de Búfalo (1901), donde los organizadores reservaron dentro del Midway, ambiente destinado al entretenimiento, un espacio para la Villa India, donde se representaban las costumbres de los pueblos originales de Norteamérica. Cerca de setecientos indígenas en representación de cuarenta y dos tribus conformaban el Congreso Indio, entre ellos Crazy Snake y Gerónimo, líderes de la resistencia india, hechos prisioneros por el Gobierno Federal, quienes fueron llevados a la cita fuertemente custodiados por soldados. A todos ellos podía vérselos situados junto a un caballo que sumaba y restaba y a un chimpancé entre cuyas muchas habilidades estaban las de usar cubiertos, montar en bicicleta y tocar el piano.​ Gerónimo estuvo también en la Exposición Universal de San Luis (1904) donde vendía arcos y flechas y autografiaba fotografías de sí mismo.

. Finalmente, el terrorífico Goyahkla murió en Oklahoma con más de 80 años debido a una caída desde su caballo.

 

 

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